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¿Deben las marcas de moda occidentales crear ropa islámica?

31 de mayo de 2016
¿Deben las marcas de moda occidentales crear ropa islámica? - mediaPORTER

Es el último movimiento en la industria de la moda.  Cada vez son más las marcas europeas y occidentales que diseñan moda islámica. ¿Polémica o adaptación? Sea como sea, firmas como Mango Marks&Spencer han lanzado colecciones enteras en la que se incluyen diferentes prendas como hijabs o burkinis. H&M ha dado un paso más allá con una campaña titulada «No hay reglas en la moda» cuya protagonista es Mariah Idrissi, una joven modelo de solo 17 años de edad convertida en la primera musulmana que pone rostro a una campaña de la marca sueca.

Lejos de la restricción de los derechos femeninos en países como Arabia Saudi o Dubai, las firmas de lujo también han visto en Oriente un mercado por explotar. A principios de 2016, Dolce&Gabanna lanzó una colección especialmente diseñada  para  las mujeres árabes y musulmanas. En 2014 la diseñadora neoyorkina Donna Karan creó diferentes piezas para que las mujeres las usaran durante el Ramadán. No hay que olvidar que los países árabes gastan alrededor de 230.000 millones de euros en artículos de moda y lujo.

Dolce&Gabanna

Modelo luciendo la colección de ropa islámica creada por Dolce&Gabanna. Fuente: Dolce&Gabanna.

Francia, principal país productor de moda europea junto a Italia, no ha tardado en rechazar esta dinámica. En opinión de Laurence Rossignol, ministra francesa de los Derechos de la Mujer, «el mercado de la vestimenta islámica ejerce presión sobre las mujeres y las pone en una posición en la que tienen que vestirse de cierta forma. Mi papel es el de ayudar a esas mujeres que quieren resistir a la influencia salafista en  algunos barrios de París. No se puede disociar la ropa y el modo de vida.» La polémica ha alcanzado su punto álgido después de que Rossignol comparase a las mujeres que aceptan llevar velo por obligación con los «negros que aceptaron la esclavitud».

La voz de Rossignol no es la única discordante. Pierre Bergé, socio cofundador de la marca Yves Saint Laurent, ha mostrado su opinión contraria a la creación de prendas islámicas por parte de marcas occidentales. Bergé considera lo siguiente: «Estoy escandalizado. Yo, que durante 40 años estuve con Saint Laurent, siempre he creído que la moda existía para embellecer a las mujeres, para darles libertad, y en todo caso, no para ser cómplice de esa dictadura impuesta que hace que se esconda a la mujer. Creo que las convicciones deben ir por delante del dinero. No porque haya mujeres obligadas por sus maridos a vestirse así hay que animarlas. Hay que enseñarlas a desvestirse, a liberarse», añade Bergé.

 

Plantu

Viñeta creada por Plantu y publicada en «Le Monde». Fuente: Twitter @plantu

Entre los pocos diseñadores que han dado su opinión está Agnès B, creadora de la marca homónima. En opinión de la diseñadora «es obsceno aprovecharse de un ámbito que no es anodino para la imagen de la mujer. Hacer este tipo de vestimentas va más allá del consumo de la moda. Es tocar lo político y lo religioso», confesó al periódico «Le Parisien». Los medios de comunicación franceses recogen la noticia en forma de ironía y humor negro. Plantu, el caricaturista de «Le Monde», no tardó en firmar un dibujo en el que podía verse a dos mujeres luciendo ropa islámica y un fajín con cartuchos de dinamita. La viñeta se acompañaba de la pregunta «¿Para cuándo un cinturón explosivo?».

Burkini de Mark

Burkini de Marks&Spencer. Fuente: Marks&Spencer.

La creciente islamofobia sumada a los últimos ataques terroristas de París y Bruselas no hace sino encarnizar una batalla que va más allá de la industria de la moda. Sin embargo, en este cruce de declaraciones, no todas las posiciones han sido contrarias a lo que se considera un modelo cultural (el islámico) y una forma de hacer moda. Alia Khan, directora del Consejo Islámico de Moda y Diseño, ha rechazado las opiniones vertidas por Rossignol y Bergé añadiendo que «la moda islámica es un mercado legítimo y que las marcas se están dando cuenta de eso, muchas mujeres educadas e independientes de todo el mundo han elegido esta forma de vestirse. No la hubieran elegido si no pensaran que representa ciertos valores. Criticar es hipócrita. ¿No deberíamos apreciar las diferencias en vez de tratar de oprimirlas?».

 Y tú, ¿Qué opinas de la moda islámica? ¿Crees que las marcas occidentales deben diseñar colecciones específicas para este tipo de mercado?

Sergio Luque

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